14 de octubre de 2015

Soy mamá de un niño.

Ésto es algo que sucedió hace bastantes meses y ahí nació la reflexión, pero como mi vida es un continuo burbujeo de mil cosas no me había parado a plasmarlo por escrito. 
Mi familia se encontró con otra familia. También de tres miembros, padres de un bebé varón. Hablando de todo un poco el encantado papá nos cuenta que les gustaría ampliar la familia y  que el nuevo miembro fuera una niña, que a su mujer le hacía muchísima ilusión y que a las mujeres nos encanta éso de los vestiditos y los lazos, que era normal etc... dando  por hecho que yo, al tener un niño y ser mujer, desearía también tener una niña. Le aclaré con una sonrisa que a mí no me importaba realmente el sexo de un supuesto futuro bebé. El feliz papá sigue exponiéndome esa idea de ampliación de familia pero con el inconveniente asumido de que una niña iba a suponer más preocupaciones para ellos. 
En la cara se me debió notar que no entendía nada porque se apresuró a aclararme que cuando una mujer sale a la calle hay más preocupación porque no sabes con quién se encontrará, con quién estará, qué hombres se le acercarán, te preocupa que ningún tipo le haga daño...
En ése punto, ojiplática me hallaba y el caballero debió notar que se adentraba en terrenos movedizos porque cambió de tema como pudo. 
¿Por qué no respondí? Creo que me quedé sin voz, que no sin palabras. 

SOY MAMÁ DE UN NIÑO.
Y le contaré/enseñaré...

-Hijo mío, el NO es siempre un NO. No es un NO queriendo decir SÍ. Aunque a veces se puede decir SÍ y cambiar de opinión. Y el NO es NO en el momento en que se diga y hay que respetarlo.

-El amor sólo existe en un entorno de igualdad y deja de ser amor cuando hay dominación, coacción, agresión...

-Nadie es superior a nadie por cuestiones de género, raza, gustos sexuales, etc.

-En casa se comparten las obligaciones, no se ayuda, porque no es tarea  exclusiva de nadie por su género, sino de todos porque somos iguales en derechos y obligaciones.

-Que la mujer no es el sexo débil, ni menos inteligente o capaz. La capacitación, habilidades y conocimientos será cuestión de personas y no de géneros. 

-La mujer no necesita un "príncipe" que la rescate, ni un "guerrero" que la defienda. Por lo tanto, hijo mío, no tienes que ser ni príncipe ni guerrero. Éso no te hace más Hombre. Las mujeres necesitan respeto simplemente.

-El sexo sin libertad pierde su sentido. 

-Nadie debe ser definido por su forma de vestir. Por lo tanto una minifalda o un escote no lanzan mensajes de nada, no dicen "quiero guerra" "puedes decirme groserías" "puedes atentar contra mi dignidad" "puedes violentarme o violarme"... 

-Los anticonceptivos son cosas de dos, la protección de la salud también. No es la mujer la única responsable por ser la que se queda embarazada, todo en pareja es responsabilidad de dos.

-Por lo tanto los hijos son de dos para todo (crianza, educación, juegos...)

-Hijo mío, puedes llorar.

-Puedes tener miedo.

-Puedes pedir afecto.

-Puedes dar afecto.

-Puedes pedir ayuda. 

-No eres más Hombre por el número de conquistas (las mujeres no somos tierra sin dueño). Y las mujeres no son putas ni se respetan menos por el número de amantes. 







Yo quiero, hijo mío, que seas respetuoso con las personas, quiero que nadie tenga que tener miedo de ti, ni de que salgas a la calle;  quiero que tu generación comiencen a cambiar las cosas para vivir en el tipo de sociedad que nos merecemos. Por éso me ocupo/preocupo de lo que voy sembrando en tu cabecita, de los ejemplos que te damos, de lo que ves y de lo que verás, aprenderás y leerás.


4 comentarios:

Tronan dijo...

Si, estoy completamente de acuerdo contigo, absolutamente.

Besos!

Tegala dijo...

Así es Tronan, nosotros sembramos el respeto y el ejemplo para que ellos ni se planteen que puede ser de otra forma.

Tegala dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
VINICIO SANTOS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.