Se dice del rencor que es un sentimiento del que nos debemos liberar para avanzar ligeros y sin cargas pesadas. Pero no es tan fácil, el rencor se define como un resentimiento arraigado y profundo; que es cierto, sólo me destruye a mi, portadora del sentimiento, pero supongo que es el tránsito hacia la indiferencia.
Pero qué decirte... cuando te han hecho tanto, tanto daño gratuitamente, cuando han intentado destruirte sin motivo es díficil soltar las amarras del rencor. Lo de poner la otra mejilla, nunca ha sido mi estilo, ni lo entiendo ni lo practicaré; pues creo que no me lleva a ninguna parte y no me hace mejor persona.
Olvidar; sí, decirlo es fácil pero de lo único que soy capaz es de no alegrarme de nada bueno que te pase. Y no te confundas, no me paso el día buscando el modo de hacerte daño y deseando tu mal, porque para eso ya tienes la desgracia de vivir contigo y marchitar todo a tu paso; tengo cosas mejores y más sanas en las que pensar. Aunque es cierto que no creo que merezcas nada bueno de lo que te pase (si es que te pasa algo bueno alguna vez) porque no encierras dentro de ti más que el cadaver putrefacto de un ser humano.
No deseo tu mal, ya no, sólo espero que obtengas justo lo que mereces. Dicen que el tiempo todo lo cura y también que todo lo pone en su sitio y espero que así sea. Primero que para mi seas indiferente, que tener la mala fortuna de cruzarme contigo no me nuble el momento, que ni siquiera te vea, que seas solo la sombra que eres por dentro... Y que tú estés en el sitio que te corresponde, ese dónde todos vean exactamente tu interior lleno de odio y malos sentimientos; que esas apariencias que guardas con celo se caigan ante el mundo, que ya no puedas adornar de mentiras el frío de tu hogar y de tu cama. Que sólo puedas conseguir lo que deseas, con tu esfuerzo y tus propios méritos (lástima que no sepas del esfuerzo y no tengas ninguna virtud ni mérito), que te sigan lloviendo los "amigos" hipócritas e interesados y para rematar mis deseos espero que tu nómina dependa de tu rendimiento y buen hacer. Eso es realmente lo que te mereces.
El rencor es un resentimiento arraigado y profundo que no me beneficia y espero no guardar eternamente... después de lo que me has hecho y deseado yo lucho por conseguir la indiferencia y lo lograré pero tú no podrás tener un solo sentimiento hermoso en tu vida, porque después de la maldad que te habita ya no hay nada.
¿La diferencia entre tú y yo? Que yo te guardo rencor porque soy humana y no soy perfecta, porque forma parte del proceso; tú odias porque eres maldad.
Yo conseguiré no verte la próxima vez que nos crucemos y tú no lograrás que te quieran nunca.
Pero qué decirte... cuando te han hecho tanto, tanto daño gratuitamente, cuando han intentado destruirte sin motivo es díficil soltar las amarras del rencor. Lo de poner la otra mejilla, nunca ha sido mi estilo, ni lo entiendo ni lo practicaré; pues creo que no me lleva a ninguna parte y no me hace mejor persona.
Olvidar; sí, decirlo es fácil pero de lo único que soy capaz es de no alegrarme de nada bueno que te pase. Y no te confundas, no me paso el día buscando el modo de hacerte daño y deseando tu mal, porque para eso ya tienes la desgracia de vivir contigo y marchitar todo a tu paso; tengo cosas mejores y más sanas en las que pensar. Aunque es cierto que no creo que merezcas nada bueno de lo que te pase (si es que te pasa algo bueno alguna vez) porque no encierras dentro de ti más que el cadaver putrefacto de un ser humano.
No deseo tu mal, ya no, sólo espero que obtengas justo lo que mereces. Dicen que el tiempo todo lo cura y también que todo lo pone en su sitio y espero que así sea. Primero que para mi seas indiferente, que tener la mala fortuna de cruzarme contigo no me nuble el momento, que ni siquiera te vea, que seas solo la sombra que eres por dentro... Y que tú estés en el sitio que te corresponde, ese dónde todos vean exactamente tu interior lleno de odio y malos sentimientos; que esas apariencias que guardas con celo se caigan ante el mundo, que ya no puedas adornar de mentiras el frío de tu hogar y de tu cama. Que sólo puedas conseguir lo que deseas, con tu esfuerzo y tus propios méritos (lástima que no sepas del esfuerzo y no tengas ninguna virtud ni mérito), que te sigan lloviendo los "amigos" hipócritas e interesados y para rematar mis deseos espero que tu nómina dependa de tu rendimiento y buen hacer. Eso es realmente lo que te mereces.
El rencor es un resentimiento arraigado y profundo que no me beneficia y espero no guardar eternamente... después de lo que me has hecho y deseado yo lucho por conseguir la indiferencia y lo lograré pero tú no podrás tener un solo sentimiento hermoso en tu vida, porque después de la maldad que te habita ya no hay nada.
¿La diferencia entre tú y yo? Que yo te guardo rencor porque soy humana y no soy perfecta, porque forma parte del proceso; tú odias porque eres maldad.
Yo conseguiré no verte la próxima vez que nos crucemos y tú no lograrás que te quieran nunca.
9 comentarios:
Tegala, hay muchas personas que son tan egoístas que te pasan por encima sólo por lograr el valor de un alfiler, lo importante para ellas es alcanzar sus intereses. Lo mejor que puedes hacer es alejarte, porque son como un estanque de podredumbre, que sólo atrae a basura como ellos. Imposible es evitar sentir, impedir que te hagan daño, aconsejable es darle a cada uno la importancia que tiene, además de una sonora patada en el culo
Me apunto a la patada en el culo de Teresa, pero sobretodo me apunto a no dar poder a ciertos individuos sobre nuestras vidas, porque no están a la altura. El rencor es humano, y si es un paso hacia la indiferencia no tiene por qué ser malo, se vuelve malo cuando te debilita, cuando se come tu energía. Buscaremos la forma de hacer ese exorcismo y recuerda que cuando tú estás fuerte, nadie puede hacerte daño.
Yo no tengo facilidad de palabra así que ofrezco compañía cuando quieras y como quieras. Besos mi niña.
TERESA, me encanta lo de la patada en el culo y te aseguro que si pudiera darla el proceso hacia la indiferencia sería más rápido, jajaja. Lo mejor es alejarnos, es cierto, lo malo son esos casos en los que no puedes estar lo suficientemente lejos y te tienes que fabricar una armadura doblemente gruesa.
SHUBHAA, lo que busco es nos desgastarme más y buscar esa pócima mágica o exorcismo que me haga el proceso más fácil. Pero es complicado aunque no imposible. Lo bueno es que ya no me debilita y desgasta tanto y eso significa que doy pasos hacia el objetivo.
SERGIO, siempre sé que cuento contigo, con un abrazo, con tus palabras o con tu compañía en silencio.
Un abrazo apretadito a los tres.
querida Tegala!
A veces, lo he sentido mucho últimamente (créeme que si!) me gustaría ser tan fuerte para protegerme de esas personas que nada me tocara, pero después pienso que entonces, al final seria como ellas, que ni el amor las puede cambiar. No somos así, y por eso somos humanas y tan autenticas. Yo también estoy en ese proceso de indiferencia, porque no me compensa alimentar ni el odio, ni el rencor, solo me envenenan.
Un beso fuerte y lleno de amor...que ahora mas que nunca estoy convencida de que todo lo cura!
Eso de "tránsito hacia la indiferencia" me ha gustado... yo he vivido dolores parecidos a los tuyos, causado por esas personas malas de verdad, e incluso en esos casos, los años... van sembrando indiferencia... en silencio y sin avisar.
Pero si quieres prenderle fuego a algo avisa que aquí tienes muchos cómplices.
Enfurruñada y todo, siempre Tegala
Un abrazo enorme
ÁNGELA, aquí estoy yo sacandome el rencor de dentro para limpiarme bien, pero bien, hasta las esquinas, debajo de las alfombras y no desgastarme ni un segundo. Mientras limpio seguimos lidiando con ese proceso de sentir lo que sé que me resta. Gracias, es cierto un beso es un bálsamo estupendo.
KATREyuk lo de prender fuego a algo se me ha pasado por la cabeza, no lo voy a negar. También pensaba que el tiempo, poco a poco curaría este mal y llegaría la indiferencia pero este proceso parace distinto a otros y he optado por "ayudarme" un poquito sacudiéndome fuerte.
Gracias por el apoyo.
Gracias a todos los cómplices-amigos.
Es verdad, sentir rencor nos duele a nosotros también, pero es un paso imprescindible y una respuesta de nuestro sistema límbico básica para afrontar y superar el peligro, así que estás en ello, ¡ánimo! y luego te quedará la tranquilidad de la indiferencia y un cajoncito en algún recodo de tu alma con esas sensaciones vividas.
Un abrazo DIFERENTE.
En esas estoy NOA, en pasar este periodo necesario para llegar hasta la indiferencia; lo conseguiré aunque cueste, lo conseguiré, no tengo ninguna duda.
Gracias por tus palabras y tu abrazo diferente.
Publicar un comentario en la entrada