Mi querido navegante, a veces siento un breve suspiro que me habla de tu felicidad y comprendo que estás bien, que vagabundeas por puertos sin mar y tierras que ahora conoces bien, disfrutando sus rutinas y descubriendo sus rincones.
Mientras tanto, miro viejas fotos de apenas hace pocos años como si fueran recuerdos de un ayer lejano, con un toque de ajada melancolía y una sonrisa triste que no acierta a expresar mis emociones. ¿Cómo pueden llegar botellas a tu playa si vives tierra adentro?
No pudimos unir tu mundo y el mío por falta del aire preciso para respirar por siempre. Y hoy, mis botellas golpean las rocas, rompiéndolas en pequeños cristales que bailarán un vals en el mar, acariciando arenas, viajando con las corrientes... y quizá algún día,... tú pasees por una playa desconocida y recojas un trozo de cristal pulido, sin saber que formó parte de una botella que portaba un mensaje para ti.
16 comentarios:
Me hiciste llorar, ésto es literatura elevada
Tegala, hermosa manera de contar la nostalgia, me has traído recuerdos de navegantes a los que tampoco sé si les llegan mis mensajes.Espero que tu navegante reciba tu mensaje...
Tegala,
Gracias...hoy no puedo decirte mas...porque las lágrimas no me dejan ni escribir....
Beso...
TERESA querida, gracias por tu exagerado piropo, pero me agrada que te gustara aunque asomara alguna lagrimilla, Benito Cabrera tiene gran parte de responsabilidad en eso. Un achuchón a la mejor cocinera de brownies sin gluten.
SHUBHAA, lo bonito de lo que tenemos es que no hacen falta botellas pero sí... algunos que se han ido y continúan su vida lejos, no saben si pensamos en ell@s, si los echamos de menos... y a veces me gustaría poder meter los buenos momentos en una botella y guardarla como un Gran Reserva. Un abrazo lento y con mucha fuerza.
ANGELA, ya sé que estás especialmente sensible estos días y como he dicho, Benito Cabrera tiene gran parte de la resposabilidad de que mis palabras tengan más fuerza.
Hay muchas botellas que llegan a su destino, Namyoma!!
Un abrazo apretadito y lento.
Mi cariño para las tres!!
Hermoso!! hermoso!!!
" No había ni mar, ni tierra que me impidiera escuchar tu angustia desde lejos, no hacían falta palabras para explicar tus sentimientos porque el silencio me lo decía todo" ....
Precioso. No hay nada más motivador y sugerente que las cuerdas del timple conejero. No hay nada que sepa más a nuestra tierra y que sepa evocarla mejor (con o sin navegantes)
Gracias DAFNE! Es muy motivador saber que gustan mis palabras.
LOCANDA, tienes toda la razón, el timple en las manos de algunos, como Benito Cabrera, se vuelve un instrumento increible y además es único nuestro "camellito"
Abrazos
Qué preciosidad de texto,
entre baile y caricia...
Me ha encantado
:)
Muchas gracias KATREyuk!!
Un abrazo
Sobrecogedor y maravilloso, en su melancolía y en su belleza.
El final me ha recordado esos bailes de los lazos de la vida, como se cruzan en ocasiones las personas sin saberlo, como se encuentran en el momento menos esperado...
Te abrazo y te añoro. :*
Gracias por estas letras Tegala, me parecen simplemente bellas, con sentimiento y que espero que esas botellas lleguen a destino.
Un abrazo mediterráneo.
Tronan
BRUMA, así es la vida. En ocasiones dejamos huella y nos vamos sin saber lo que hemos dejado atrás, a veces nos dejan huella y no saben lo importantes que siguen siendo...
TRONAN, de nada, yo también espero que algunas botellas lleguen a su destino.
Un abrazo apretedito para los dos.
Muy bonito texto!
No se puede describir ni definir de otra manera.
Un abrazo!
Un navegante puede perderser porque no tiene bien calibrada su brújula y no saber orientarse por las estrellas. Cuando aprende, puede ser demasiado tarde.
JORGE, muchas gracias. Un abrazo para ti.
ECHEYDE, tienes mucha razón... en ocasiones es mejor dejar de lanzar botellas al mar... el navegante ya tiene otro Norte que alcanzar.
Un abrazo.
Y la vida sigue, por mar o por tierra, con botellas lanzadas y, probablemente con otras en la recámara para lanzar....
Precioso Tegala.
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