11 de abril de 2011

Mi vida entre ronroneos...

Que me gustan los gatos es algo que saben sobradamente quienes me conocen y en este blog he dejado constancia en alguna ocasión de mi admiración por estos animales.

Pero hoy he querido presentarles a dos que me han robado el corazón.
Bimba llegó a casa un 6 de septiembre del año 2007. Después de pensarlo mucho decidimos dejarnos adoptar por un gato y fuimos a la protectora, no queríamos un gato de raza, ni pagar por un gato sabiendo que allí había animalitos que necesitaban una casa y con menos oportunidades de ser queridos.

Entre todos los que había, la vista se nos paró en un gatito de dos meses, amarillo y blanco. Desde que la cogí en brazos supimos que era ella, su ronroneo y sus ganas de jugar con mi pelo decidieron que se vendría con nosotros a casa.

El nombre se lo pusimos nada más subirla al coche así que llegó a su nuevo hogar con nombre propio. Debo reconocer que Bimba era una gatita muy fea al principio, flaca, con las orejas desproporcionadas pero estaba tan necesitada de cariño que nos robó el corazón.
Pedía mimos todo el tiempo y aunque ahora en eso está más calmada sigue siendo una gata muy mimosa, tranquila y buena.Por casa andaba Bimba, dueña de casi todo y alegrándonos la vida y yo comencé a pensar que con dos gatos la alegría sería el doble y así germinó la semilla en mi cabeza. Lo hablé con una amiga que ha llegado a tener hasta 5 gatos en casa y después de pensarlo y convencer se repitió la visita a la protectora.
El 20 de octubre llegó a casa un gatito de un mes y ha sido uno de los mejores regalos de mi vida, porque por motivos laborales esta vez yo no tuve nada que ver en su elección. Una vez más fuimos elegidos por un felino que decidió con quién se iría a casa escalando por el pantalón de mi compañero. Desde la primera vez que fuimos a la protectora tenía decidido cuál sería el nombre si el gato era macho así que también llegó a casa con nombre propio; se llama Pelayo.

Desde el primer momento demostró su especial caracter: bueno, simpático, adulador y todo un personaje.

Y tenía razón, la alegría se duplicó, los buenos momentos y las risas, sin apenas duplicar el trabajo. Los gatos son animales muy limpios que sólo piden cariño, comida, agua fresca, arena
limpia y una manta.

Aquí está la prueba de que una vez tuve un gremlin al que le gustaba esconderse detrás de los libros.

Tuvimos suerte, se llevaron bien muy pronto.

Y esos pequeños desproporcionados y juguetones dieron paso a dos bellezas.



Dos bellezas sin pedigrí.



Tan diferentes en caracter y tan especiales.



Quienes dicen que los gatos no te reciben en la puerta cuando llegas a casa es que no han tenido gatos, o no conocen a los míos.



Quienes dicen que son inexpresivos y no demuestran cariño nunca han tenido un gato.


Mi primer gato fue Blacky y junto a él pasaron otros con vidas más breves como Gris o Shyra y los recuerdo con mucho cariño, fueron mis primeros amores felinos.

Y hoy me confieso irremediablemente enamorada de Bimba y de Pelayo. Compensan el pequeño trabajo extra con creces.

13 comentarios:

Shubhaa dijo...

Mis sobrinitos preciosos!! Viendo las fotos me acuerdo del día que los conocí, del miedo que me daba pisar a Pelayo (y ahora me daría miedo que me pisara él, jaja) Es increíble lo rápido que han crecido!! Yo no soy objetiva porque tengo la casa llena de gatas, pero Bimba y Pelayo son muy expresivos y dan algo que muy pocas personas pueden: amor incondicional. Y claro que tienen pedigrí, tienen el tuyo y el de su padre humano.
También me confieso enamorada de Bimba y Pelayo!

KATREyuk dijo...

Pero qué guapos son!
Dos caracteres tan distintos, pero son preciosos... y muy dulces :)
Ojalá pueda yo tener gatos algún día
Que ilusión verlos :)

Sergio (Lanzarote) dijo...

Son tan guapos como sus padres. Afortunadamente los padres no me dan alergia jeje. Besotes

Tegala dijo...

SHUBHAA, no podemos ser objetivas porque estamos locas por estos animalitos. Qué vacías encontraríamos nuestras casas sin los gatos!!
Sí que recuerdo cuando tenías miedo de pisar a Pelayo, tan pequeñito y cruzándose entre nuestros pies, nos pasaba lo mismo.
Lo divertido eran las "duchas" que le hacía Bimba, empeñada en lavarlo a bien y como lo perseguía para darle "caza"; se convirtió en su juguete, lo mismo lo protegía que lo molestaba, hasta que se hizo más grande que ella.
Has comprobado una y otra vez que Bimba es la de los mimos y Pelayo el de las carantoñas... nunca pensé todo lo que es capaz de hacer un gato para llamar la atención.
Un abrazo muy fuerte.

KATREyuk, me gustaría que pudieras tener uno algún día... o dos, ya vez que no dan trabajo extra y la experiencia es increible.
También tuve un perro y aunque me gustan mucho, los gatos me fascinan aún más.

Ronroneos de Bimba y Pelayo!
Abrazos.

Tegala dijo...

SERGIO, me alegra saber que no te damos alergia, jajaja. Ya sabes que tomaré todas las medidas necesarias para que no te afecte la alergia cuando vengas a mi casa.

Un abrazo.

Tronan dijo...

Sus gatos son geniales, divertidos y cachondos. Incluso a mi me gustán ;)

Disfrutenlos mucho mucho mucho!!!

Locanda dijo...

Como dice mi madre humana yo soy “víctima de guerra”, porque estaba destinada a ser abandonada en una carretera, ya que en mi primera casa son podía quedarme. Luego viví en la isla de Pelayo y Bimba, mis primos, con mis padres humanos. Ahora, por motivos del casero estoy con mis abuelos humanos (a los que he conquistado), y creo que ya me quedaré aquí.

En todo este tiempo he podido comprobar cómo las personas se quedan prendadas ante la presencia de cualquier felino (en realidad los tenemos dominados y enamorados, aunque ellos crean lo contrario).

Miauuuu, Cadia María.

Angela dijo...

Querida Tegala,

Me alucina la cantidad de emociones que esos seres pueden desencadenar en tu vida, pero sobre todo la sensación de felicidad que transmites por tenerlos en tu vida, que suerte!
Te confieso que aunque he tenido perros nunca he sido muy apegada a ellos, pero en lo mas profundo de mi ser habita un pánico terrible a que les suceda algo, al momento de no saber que hacer, a la dependencia...pero en el fondo no es mas que el reflejo del miedo que puede provocar cualquier relación verdad? Mi padre si tiene un gato y cuando voy a su casa ando por ahí un poco estresada porque no controlo sus movimientos ni sus reacciones, a lo mejor si pasara tiempo con él seria su admiradora numero uno...quien sabe a lo mejor un día me animo...leyéndote a ti dan unas ganas terribles! :D
Besos y ese abrazo lento, con mas energías, estoy de vuelta!

Tegala dijo...

CADIA, tuviste mucha suerte, es una pena que una gatita tan bonita como tú (que además sabe escribir) terminara tirada en una carretera con una suerte tan triste. Pero mira por donde la buena vida que tienes ahora con tus abuelos.
Dale muchos besos y ronroneos a mamá LOCANDA.

Hola ÁNGELA, que bien que estés de vuelta. No te puedes imaginar lo mucho que estos animales me transmiten e inspiran, no soy capaz de expresar ni la mitad. Cierto que a veces me hacen enfandar pero se pasa pronto cuando me miran con esas caritas o se tumban en el suelo panza arriba para que los acaricie.
Seguro que si estuvieras más tiempo con el gato de tu padre te terminaría fascinando. Si estás acostumbrada a los perros, los gatos desconciertan pero una vez los conoces todo es más fácil. De todos modos, al igual que los perros todos los gatos tienen su propia personalidad y a veces esas diferencias son más marcadas que en los perros.
Si alguna vez te animas a tener un gato me puedes preguntar todas las dudas y podré aconsejarte con mi experiencia.

Un abrazo apretadito y lento.

Bruma dijo...

ayyy..... que ternura!!!
Me encantan! Los gatos y mis sobrinos postizos Bimba y Pelayo. Esa manera de achuchar a Pelayo que tienes, la dulzura de Bimba, tan blandita... Y su mirada, la de cada uno, tan diferente y tan especial. A seguir disfrutando de ellos cada día... :)
les queremos!

Tegala dijo...

Querida BRUMA, te mando abrazos humanos y gatunos!! ¿Has visto que simpático era Pelayo cuando podía cogerlo con una mano? ¿Y Bimba pequeña y flaquita?

Achuchones y maulliditos.

Anónimo dijo...

Hola buscando otra cosa llegue a este blog y la verda que me ha arrancado una sonrisa porque tu gato pelayo me ha hecho recordar a mi gato pumuki (tambien era naranjita con esa cara de golfillo) que en gloria este, y que tanto me ayudo en una epoca mala de mi vida, ahora tengo otro golfillo llamado jimmy y que me sigue alegrando, asi que la gente no se lo piense y que adopten animales que te reiras y te haran mas feliz, seguramente no tanto como una persona, pero al menos los animales estan ahi siempre, cosa que no se puede decir de los humanos..

Tegala dijo...

Tienes mucha razón, estos animalitos dan mucha alegría y piden muy poco a cambio, cariño, comida y una manta calentita. Me alegro de esa sonrisa al recordar a Pumiki y felicito a Jimmy por tenerte.
Un abrazo.