El poeta Horacio escribió la frase:
Carpe diem quam minimum credula postero. Que quiere decir:
Aprovecha el día, no confíes en mañana. Cuando alguien se hace portador de la expresión
Carpe diem todos pensamos en una persona
atrevida que sabe vivir la vida, que
aprovecha el momento, que no deja para mañana lo que puede hacer hoy, que actúa y no piensa en el mañana porque
la vida es hoy...
Por supuesto que hay que aprovechar cada momento, vivirlo intensamente, saborearlo pero acompañado de
responsabilidad. Cuando pienso en la responsabilidad pierden sentido poético y romántico muchos de los Carpe diem que escucho y veo.
Sí; hay que
vivir el momento, pero pensando que es posible que haya un mañana y las
facturas tenemos que pagarlas. Vivir el momento, sí, pero pensado en las consecuencias porque vendrán y no todas estamos dispuestas a asumirlas. Vivir hoy, vivir plenamente no es gastar la vida hoy, disfrutar hoy no significa no dejar nada por hacer mañana porque las ilusiones, los planes futuros también alimentan el alma.
Engañarnos con ese
Carpe diem irresponsable, por querer vivir el momento plenamente, a tope, por
sentir sin pensar, ahogando nuestras propias señales de alarma es vivir el momento sin pensar en mañana... y vivir así tiene consecuencias. Bien; si estás dispuesto a asumirlas pero mucho me temo que si has decidido ahogar la voz interior para
vivir sin pensar, no estás dispuesto a asumir ninguna consecuencia.
El Carpe diem irresponsable te puede llevar a inventar un
mundo irreal basado en el
placer inmediato. A veces es sano dejar de darle tantas vueltas a la cabeza y dejarnos
fluir pero si nos engañamos a sabiendas no estamos construyendo una
felicidad estable; es una
máscara, es el acto de mirar hacia otro lado y alejarnos de nosotros mismos porque lo que somos y lo que nos rodea no nos gusta. ¿Y si te enfrentas a ello en lugar de inventar mentiras? ¿Si decides afrontar tu vida en lugar de inventar una irreal basada en placeres inmediatos?
¿Te atreves a vivir ese
Carpe Diem responsable?
¿Te atreves a
fluir concientemente?
Le doy las gracias a KATREyuk y su Felicidad fácil porque me hizo reflexionar sobre este tema.